Reflexivamente insolente.
Y es que cada año que
vivimos, vamos comprendiendo muchas cosas del pasado (reciente o lejano), vamos
entendiendo / asumiendo que ya no somos las mismas personas, por así decirlo, aunque en esencia, lo seamos.
Al menos yo, no siento ser
la misma Waleska de hace 20 años: la chica loca, que vivía la vida sin
preocupaciones. La chavala que sin miedos, se lanzaba a las aventuras sin temor
a las consecuencias, la chavala que lo único que le preocupaba era estudiar,
divertirse y ya… pensando quizás, en un futuro lejano pero que nunca creyó
llegaría tan rápido. Una chavala enamoradiza, con actitud desenfadada con
respecto a su sexualidad, una mujer libre que disfrutaba cada momento… No sé, a
veces extraño esos años, pero ya no es lo mismo. Mis prioridades son otras ahora.
Hace 20 años, creía que
todo me lo merecía, me sentía dueña del mundo (al menos de mi mundo). Hace 20
años sentía que podía hacer todo, sin importar nada… creía que la juventud
sería eterna y lo que tenía también… pero la realidad y la vida son diferentes
y en ocasiones, lo supe de la peor manera.
Crecemos, envejecemos,
maduramos y nuestras metas van cambiando, así como nuestras ideas y concepciones
de la vida. Ideologías que se consolidan y otras que se desechan para asumir
una nueva posición y nuevos retos y así convertirte/ transformarte en la persona que sos y seguirás
siendo.
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Autorretrato. Rosa Rolanda (México 1952) |
Cuatro décadas vividas
(bien vividas?, talvés), cuarenta años en este mundo, compartiendo, amando,
odiando, llorando, riendo, peleando, aprendiendo, desaprendiendo y muchas cosas
más… son 40 años de trayectoria en este mundo que cada día que pasa, se torna
más oscuro, más cruel, más duro, con breves destellos de luz.
Nadie dijo que fácil
sería, las complicaciones de vivir, son la vida misma, son tus prejuicios, son tus
miedos.
Esos miedos que ahora aparecen en mí y me detienen a hacer muchas cosas, a ser yo misma, a vivir placenteramente y a entregarme total. Esos temores que ahora florecen, me impiden seguir siendo yo, pero la paciencia tiene un límite y ya llegó el momento de vivir y ser libre!.-
Esos miedos que ahora aparecen en mí y me detienen a hacer muchas cosas, a ser yo misma, a vivir placenteramente y a entregarme total. Esos temores que ahora florecen, me impiden seguir siendo yo, pero la paciencia tiene un límite y ya llegó el momento de vivir y ser libre!.-
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Fuente: Internet (http://www.theprisma.co.uk/es/2012/09/16/sexo-amor-y-erotismo/) |
Me encuentro en la constante búsqueda de mi equilibrio y paz interior. Estoy en un proceso evolutivo interesante que hace que quiera conocerme más y mejor cada día.
No sé qué irá a pasar este
año, no sé qué me depare el destino, pero al menos trataré de vivir a
plenitud, trataré de cerrar esos círculos que me han atado durante años. Dejaré
que la negatividad vuele lejos de mí y se pierda en las brumas del olvido. Este
año me prometo a ser yo, para asegurarme que esos destellos me
hagan de nuevo brillar.-
Waleska R. Cisne
Managua
13 enero, 2015